jueves, 16 de junio de 2011

La Soledad.

Como perdido entre la selva de asfalto
y la distancia ensordecedora;
mientras la realidad virtual
carcome cada rincón impaciente.


Impaciencia debida 
a la absurda soledad que nos acompaña 
en cada mañana, en cada tarde 
y quizás en cada noche.


Noches de luna llena 
como esa que hoy miras,
que te invita a imaginar lo que pudo ser
y no fue o lo que fue y ya no sera....
noches...absurdas noches de soledad.


Soledad que te llama, 
soledad que te abruma y que aveces 
te inspira a romper el silencio,
que sin querer te acompaña en este camino de seguridad.


Seguridad que no te lleva a tocar 
la miel perpetua de la verdadera 
felicidad.